Durante los últimos tiempos hablamos mucho de Inteligencia Artificial como una herramienta externa a la administración de las empresas.
Eso empieza a cambiar.
Los sistemas de gestión están incorporando IA directamente en sus procesos.
Xubio ya permite procesar comprobantes de compra mediante IA. Calipso incorpora herramientas que interpretan facturas y agentes que pueden transformar pedidos recibidos por WhatsApp o correo en información del ERP. Odoo avanza todavía más: sus agentes pueden consultar información de la propia base de datos, completar campos y ejecutar determinadas acciones. Xubio
Para una PYME, sin embargo, la pregunta importante no debería ser “¿mi sistema tiene IA?”.
La pregunta debería ser:
¿Qué parte de mi circuito administrativo puedo dejar de hacer manualmente sin perder control?
Porque automatizar una factura mal imputada, un pedido incorrecto o un circuito administrativo desordenado solamente permite cometer el mismo error más rápido.
Por eso el orden debería seguir siendo:
Proceso → Sistema → Automatización → Control → Información para decidir.
La IA puede acelerar enormemente las últimas etapas. Pero primero necesitamos definir correctamente las primeras.